Según la Mesa Nacional de Productores Lecheros (MNPL), las paradojas de la intervención oficial en el mercado de la leche hacen que un queso Gouda cueste en la Argentina 16 dólares el kilo, mientras que en Alemania y otros países de la UE apenas cotiza en 6 dólares. En este contexto esta agrupación, que reúne a las entidades de la Comisión de Enlace y a varias asociaciones de tamberos del interior, volvió a reclamar ayer en una conferencia de prensa el fin de la intervención y de las distorsiones en el sector lácteo.
''Esto de que los quesos son más caros acá que en Europa es fruto de la locura de distorsión en la que está el mercado argentino de la leche por culpa de la intervención del Gobierno, que nos quiere hacer creer que defiende la mesa de los argentinos, mientras los lácteos se encarecen cada día más'', explicó Manuel Ocampo, presidente de la Asociación de Productores de Leche (APL), uno de los que encabezaron ayer el reclamo de la liberación del mercado.
Según señalaron los productores, hoy la mayor tajada del negocio lechero ya no se la lleva tanto la industria sino los supermercados, que no tienen ningún tipo de control de precios. ''Hay un aprovechamiento de las industrias, pero esto no es nada al lado de lo que hacen los súper, porque las usinas tienen una lista de precios fijos, pero el supermercadismo no, y por eso les pone el precio que quiere a los lácteos sin límites de ningún tipo por parte del Gobierno'', explicó Guillermo Giannassi, referente de lechería de la Federación Agraria.
''Por la política despareja del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, hoy los supermercados tienen los mejores márgenes de la historia, que llegan al 70 por ciento de ganancia en la leche larga vida, por ejemplo. Mientras que el productor y el consumidor pierden cada día más'', graficó Ocampo.
Los productores también destacaron el peligro que constituye la intervención en el mercado y las exportaciones para la sostenibilidad del sector. ''Hoy estamos en un precio récord de la leche, y acá estamos apenas sobreviviendo. No nos queremos imaginar qué pasará en la primavera, cuando los precios al productor caen, o cuando baje el precio internacional. Por eso le pedimos al Gobierno que aproveche este buen momento de precios a nivel internacional y de crecimiento de la producción para sacar el pie de encima de la lechería'', coincidieron Ocampo y Giannassi.
En tanto, según destacó Juan José Linari, asesor de lechería de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), las distorsiones que genera la intervención oficial provocan situaciones insólitas, como que el pronosticado aumento del 10% de la producción para este año sea una mala noticia para el sector.
''Para nosotros este aumento es un dolor de cabeza, porque no tenemos capacidad de procesar ese mayor volumen porque faltan inversiones que no se hicieron por culpa de la intervención. Este año por fin superaríamos nuestro récord de producción de 1999 y sin embargo no podemos festejar'', dijo Linari. ''En Uruguay está pasando lo mismo y están felices porque ellos sí están preparados para crecer'', acotó.
En este marco, la MNPL reclamó la supresión de los permisos de exportación para la leche (ROEL), la devolución automática del IVA, la eliminación de los controles de precios en el mercado interno y la búsqueda de nuevos destinos de exportación para los productos lácteos locales.
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