El Ministerio de Ganadería de Uruguay (MGAP) ya tiene en marcha una investigación para determinar cuáles fueron las causas de infección de dos tambos que totalizaron 700 bovinos positivos con tuberculosis. Hasta ahora, hubo apenas 24 focos en dos años y no hay alarma.
''La tuberculosis bovina no es un problema alarmante. Hasta ahora fueron 24 focos en dos años y con muy pocos animales, salvo este caso de dos tambos que estamos y queremos seguir investigando, donde se detectaron unos 700 bovinos positivos'', aseguró a El País el director de los Servicios Ganaderos, Francisco Muzio.
De este modo, el jerarca ministerial salió al cruce de las versiones del presidente de la Sociedad de Medicina Veterinaria del Uruguay, Carlos Morón, quien dijo a El País que los veterinarios privados le habían pedido a la secretaría de Estado que acelerara la extracción de los animales positivos y denunció una cierta demora en el proceder del servicio oficial.
Muzio dijo que los 700 animales positivos (entre los dos predios) ya fueron enviados a faena bajo condiciones especiales y se mandaron muestras al laboratorio oficial para continuar con la investigación y determinar la fuente de contagio.
''Estamos analizando cuáles son los factores que pueden haber incidido para que se hayan detectado esta cantidad de animales positivos y por qué la prevalencia fue tan alta en este caso'', agregó.
El titular de los Servicios Ganaderos dijo además que la faena de los animales ''ya estaba dispuesta'' y negó cualquier demora en el procedimiento. Los veterinarios privados habían denunciado que los focos se habían detectado en diciembre de 2010 y que hasta marzo los animales estaban aún en los tambos.
''Se vino haciendo la prueba comparativa -una la hace el veterinario privado y la restante, luego de un lapso específico, la hace el veterinario oficial para comprobar el diagnóstico- y recién se terminaron las pruebas en marzo. Cuando tuvimos los números de los animales positivos comprobados, se hicieron los arreglos para faenar a los animales''.
''Lo que teníamos que esperar era terminar con la prueba comprobatoria, porque había animales dudosos que, finalmente, se convirtieron en positivos. La prueba había que hacerla con tres o cuatro meses, respetando el tiempo de espera'', explicó el profesional a El País.
Por otro lado, Muzio también negó que adentro de la Dirección de Laboratorio Veterinario ''Miguel C. Rubino'' no existan bacteriólogos que se encarguen del problema. ''Los hay y son muy buenos conocedores del problema''.
Las charlas de capacitación para los veterinarios siguen en pie, serán tres o cuatro en distintos puntos de la cuenca lechera tradicional.
Colaboraciones |
![]() |
Canales |
Agricultura![]() |
Ganadería![]() |
Alimentación![]() |