La investigadora de la Escuela de Ciencias Veterinarias de la UCV, Ana Ruiz, responsable del proyecto, aseguró que con esta investigación “se mejora la producción de carne y leche de los vacunos en Venezuela”.
El Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias (MCTI) financió un proyecto de investigación que propone alternativas para maximizar producción de carne y leche a bajo costo, y mejorar la reproducción hasta un 75 al 80% de preñez en vacunos, a partir de una adecuada alimentación y condición corporal del animal.
Esta iniciativa, emprendida por las universidades: Central de Venezuela (UCV), Rómulo Gallegos (URG) y del Zulia (LUZ), surge del proyecto titulado: “Utilización estratégica de recursos energéticos locales, su impacto sobre el metabolismo intermediario regulador de respuestas productivas y reproductivas en vacunos de doble propósito en el trópico”, el cual se aplicó a 200 vacunos productores de carne y leche, denominado ganado doble propósito.
CARNE Y LECHE DE CALIDAD A BAJO COSTO
Explicó la investigadora de la Escuela de Ciencias Veterinarias de la UCV, Ana Ruiz, responsable del proyecto, que con esta investigación “se mejora la producción de carne y leche de los vacunos en Venezuela, de acuerdo a la ración alimenticia que se le de al animal”.
Las alternativas nutricionales para los vacunos están basadas en reducir el suministro de alimentos concentrados, basado en maíz y en sorgo, con el objetivo de incorporar al ganado doble propósito otro tipo de nutrientes que reduzcan el tipo de concentrados y así abaratar al final el costo de kilo de carne por animal.
“Evaluamos en el ganado doble propósito (productores de leche y carne), diferentes raciones alimenticias, en la cual incorporamos ciertos recursos energéticos locales como la planta entera de frijol, hoja de morera, semilla de samán, la semilla del algodón, melaza y otros, con el objetivo de complementar una buena alimentación al animal y que logre mantener, tanto la producción de leche como de carne”, explicó Ruiz.
La evaluación en la fase de campo se realizó con 100 vacas mestizas venezolanas y al final los becerros, provenientes de las madres sometidas a diferentes raciones, fueron los animales de experimentación que utilizó LUZ para ver el efecto residual sobre los novillos.
DE LA ALIMENTACIÓN DEPENDE LA REPRODUCCIÓN
Explicó Ruiz los efectos de la condición corporal y el nivel de alimentación posparto en la reproducción. “Se registró un efecto del nivel de alimentación sobre el nivel de colesterol, lo cual estimula las hormonas esteroideas, unas de las involucradas en la reproducción”, precisó la investigadora Ruiz.
De igual manera encontraron efectos en los genes, específicamente en las proteínas transportadoras de glucosas, gluts, con asociación de altos niveles de alimentación con la expresión de glut 4.
Mientras que la evaluación del crecimiento durante el destete de vacunos, precisó que los animales mejor alimentados tuvieron un mayor crecimiento y ganancia de peso en el tiempo, sin el mismo resultado para los animales restringidos en su alimentación.
LOGROS Y BENEFICIOS
El logro más importante alcanzado por la investigación financiada por Fonacit es la altísima asociación que existe entre la condición corporal, la velocidad con que el animal una vez que pare se recupera y posteriormente la preñez temprana, explicó el especialista en reproducción y otro de los investigadores del proyecto, Carlos Domínguez.
“Si el productor conoce cuál es el estado corporal de su vaca al parto, igual puede discriminar aquellas que paren en buena o en pobre condición, y así asegurarse que el animal esté en mejor condición al parto –en 2.5 o más según la escala- y esto aumentará las posibilidades de que la involución uterina y la recuperación posparto sea más rápido y por lo tanto pueda quedar preñada más temprano”, añadió Domínguez.
De esta manera, el resultado de tres años de evaluación arrojó que los animales del tercer y cuarto tratamiento, de alta condición corporal, sometidos a un bajo o alto nivel de alimentación, experimentaron mejor tasa reproductiva.
Tales beneficios se evidenciaron principalmente en los vacunos que recibieron el tratamiento número cuatro: de alta condición corporal al momento del parto y alto nivel energético, los cuales superaron el 70% en la taza de reproducción, así como calidad ovocitaria, calidad de los folículos evaluados, entre otros.
El proyecto generó modelos de simulación para predecir las futuras respuestas productivas y reproductivas del vacuno. “En el modelo de simulación sometimos al animal a diferentes variables de evaluación corporal: ganancia de peso, grasa corporal y perímetro toráxico, para predecir cómo sería el comportamiento reproductivo y productivo de los animales”, ahondó el investigador Domínguez.
Así los ganaderos venezolanos pueden manejar la ganadería tropical basada en herramientas del estado corporal del animal. “En nuestras condiciones tropicales debemos tratar de que las vacas tengan una buena condición corporal al momento del parto para que logren una rápida recuperación y comiencen a ciclar y entren en el plantel reproductivo lo más pronto posible”, destacó la especialista Ruiz.
En este sentido aseveró que mientras más tiempo tenga la vaca vacía habrá pérdidas económicas porque se alarga período entre partos. Refirió que los cambios climáticos que se evidencian en Venezuela pueden relacionarse indirectamente con el crecimiento y la reproducción del vacuno, debido a que la disponibilidad y calidad de los pastos, propio de su régimen alimenticio, depende de cada momento climático del año.
Actualmente, se evalúa la última fase en la cual se correlacionan la condición corporal y los factores de crecimiento tipo insulina (IGF-s), los cuales inciden a nivel ovárico para dirigir la maduración ovocitaria y folícular a fin de que la vaca pueda reproducirse eficientemente.
TRES AÑOS DE INVESTIGACIÓN
La investigadora venezolana, Ana Ruiz, junto a su equipo de trabajo, conformado por Carlos Domínguez, Nelson Martínez, Nancy Jerez y Livia Pinto, Karin Drescher, entre otros, explicó que en la primera etapa se determinaron las variables fisiológicas que explican la distribución de nutrientes de un animal al estar sometido a diferentes planos energéticos nutricionales.
Tal evaluación se hizo con el grupo de animales cuyas características radican en sus genes de Holstein para producir leche, y algo de genes de Brahman, razas productoras de carne, y pertenecientes a la Unidad de Producción Animal de la Facultad de Agronomía y la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UCV, a cargo de Nelson Martínez.
El segundo año trasladaron el trabajo a dos fincas, una en Tucupido, y otra en Altagracia de Orituco, estado Guárico, donde se analizó este tipo de alimentación con raciones.
El tercer año de investigación se evaluaron a los novillos productos de las primeras vacas para determinar el comportamiento de los mismos, en la eficiencia de ganar peso y calidad de la carne en la canal, bajo la tutela de la profesora Nancy Jerez de LUZ.
Los investigadores actualmente forman a los productores del campo con talleres impulsados por la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y Tecnología (Fundacite), y su programa Redes de Innovación Productiva de ganadería lechera de doble propósito, a fin de transmitir los beneficios de la investigación.
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